Por varios años me he deleitado con la comida mexicana, y estaba un poco indeciso cuando un amigo me animó a degustar la comida salvadoreña. He comido platos peruanos, chilenos, puerto riqueños y de otras naciones de la America Latina y me preguntaba si en realidad me habría perdido de algo rico. Así que sin pensarlo más decidí probar la comida salvadoreña. Llamé a mi amigo salvadoreño Gael quien me recomendó ir a La Usuluteca. El restaurante está localizado en un pequeño centro comercial sobre la calle Murfreesboro en Antioch. Al entrar a La Usuluteca se siente la impresión de estar en una “Pupusería Salvadoreña”. Las paredes están decoradas con murales llamativos de paisajes de la vida salvadoreña. En el fondo se escuchaba música típica y pasaban una telenovela en la televisión, un ambiente apropiado para degustar la comida salvadoreña. Mientras revisaba el menŭ para decidirme por un antojito, el mesero trajo unas tostadas con salsa medio picante. Las ligeras tostaditas y el picor de la salsa resultaron una combinación perfecta. Me decidí por un antojito de pastel de carne. Estos son pastelitos de carne fritos y estaban bien tostaditos, con el relleno de papas y de carne sazonados a la perfección. El pastel de carne viene acompañado de curtido de remolacha. Este antojito por si solo se puede considerar una comida completa. Ninguna visita a un restaurante salvadoreño hubiese valido la pena sin probar las famosas pupusas. Una pupusa es una tortilla hecha a mano rellena de queso, frijoles y chicharrón. Dentro de la gruesa tortilla el queso estaba derritiéndose y muy sabroso. La combinación de los frijoles, la carne de puerco y el queso son un trío perfecto. Después de estudiar la situación muy bien, finalmente me decidí por la pechuga asada. Este plato consiste en una enorme pechuga de pollo asada que viene con una gran porción de ensalada, arroz y frijoles rojos refritos. El plato es suficiente para alimentar a una familia de 4 gentes. El pollo estaba muy suculento, los acompañamientos muy ricos, complementando al pollo en una forma excelente. Tortillitas suaves de harina de maiz son incluídas en la orden. Cuando terminé de comer (y aflojarme el cinturón), me preguntaba como fue posible haberme perdido esta cocina tan excelente todos estos años. Todos los platos son muy distintos, están sazonados con la cantidad correcta de especies y me dejaron queriéndo probarlos de nuevo. Escrito por Ando Probando, el gringo gastrónomo y traducido por Gloria Bishop
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