Vintage

Something Different for Joomla!

JA Slideshow - http://www.joomlart.com
 
…y el ganador es… PDF Print E-mail
Shrimp Soup.

Cuando mi amigo peruano Francisco Marquez de Tapilia viene aquí, siempre me produce mucha emoción pero al  mismo tiempo me pone nervioso. Emoción porque inevitablemente la visita va a incluir mucha comida, diversión y risa.  Nervioso porque cada visita requiere constante vigilancia al manejar para atenuar las posibilidades de ser parados con cualquier excusa dudosa por un oficial de tráfico.

 

Francisco y yo pasamos mucho tiempo tratando de decidir a donde vamos a ir a comer y cuales son los mejores restaurantes latinos de Nashville.  Durante su última visita, tuvimos un debate muy acalorado sobre cual restaurante sirve la más auténtica y rica sopa mexicana.

 

¿Será el menudo en Las Américas?  ¿El posole en El manjar?  En ésta visita yo estaba decidido a ser el ganador visitando La Hacienda de la calle Nolensville.  Sin mucho pensarlo, la mejor sopa mexicana de la ciudad es sin duda el caldo de camarón que sirven allí.

 

Mientras nos dirigimos hacia La Hacienda, Francisco me cuenta de las preocupaciones que está afrontando la comunidad latina debido al clima político que se ha desatado a través del país.  Escucho muy atentamente, pero sin poder hacer nada con respecto a la consternación de mí amigo.  Para cuando llegamos al restaurante, ya nuestra conversación terminó y nos hemos quedado silenciosos e introspectivos.

 

Una vez que entramos en el restaurante, percibo aromas familiares que me hacen sonreír.  ¡Ganaré éste debate muy fácilmente!  Los dos rápidamente nos sentamos en mi esquina favorita cerca de la ventana.  Nuestra melancolía se convierte en anticipación de lo que va a ser con certeza una gran conversación, amistad y diversión.

 

Cuando el camarero llega, cada uno ordenamos una porción grande de caldo de camarón y un jarrito de piña muy frío y por supuesto la obligatoria porción pequeña de arroz.

 

Mientras esperamos nuestra orden, como es usual, la primera pregunta que Francisco me hace es: ¿Entonces, cuando vas a ir a visitar Machu Picchu?  Pronto, le respondo, pronto. Y como siempre, el tiempo se pasa muy rápidamente mientras conversamos amigablemente tratando de ponernos al día acerca de los últimos acontecimientos en nuestras vidas.

 

Pronto llega la comida.  Y por supuesto, el caldo de camarón es delicioso.  Ésta sopa con base de tomate y sazonada con culantro picado, cebollas y limón es servida con tortillas de harina o de maíz.  La sopa es de consistencia fuerte con gran sabor y un tanto picosa.  Pedazos de zanahorias y papas son parte de los ingredientes de la rica sopa.  Los camarones son grandes, sabrosos, y acentuados con especies de chile chipotle.

 

Una vez que Francisco degusta su primera cucharada, lo veo detenidamente esperando anticipadamente su respuesta.  Después de hacer una pausa para apantallar, él dice: “muy bien, tienes razón”. “Buen provecho amigo”. 

 

¡Sí, yo gané!

 

Al salir del restaurante, el pensamiento de la sólida ética moral profesional y el amor hacia Estados Unidos que Francisco posee me llena la mente.  Lo llevo a donde dejó su carro y de nuevo la preocupación por mi amigo me invade.  “Ten cuidado”, le digo.  “Todo va a estar bien, dice él”.  Lo veo irse manejando y me digo a mí mismo “Francisco necesita a éste país... y éste país necesita a Francisco”.

 

Escrito por Ando Probando, el gringo gourmet, traducido por Gloria Bishop